Nuestros hábitos alimentarios, o conductas alimentarias, se originan temprano en la infancia y se van modificando con el tiempo. ¿Por qué comemos como lo hacemos? Desde ya porque es una respuesta fisiológica al hambre, pero las elecciones del tipo de alimentos y la forma de comer son mucho más complejas e incluyen factores culturales, sociales, económicos, ambientales, además de gustos personales.
El alimento es esencial para la vida, pero los patrones y elecciones alimentarios que las personas llevan a cabo pueden afectar de modo directo a la salud. La elección de alimentos y estilos de vida modifican a menudo el riesgo de un individuo de sufrir muchas enfermedades crónicas como cardiopatías, derrame cerebral, diabetes, algunos tipos de cáncer, entre muchas otras. La educación nutricional requiere comprender por qué comemos de la forma en que lo hacemos, para después utilizar ese conocimiento poniendo en práctica las acciones apropiadas.
La alimentación natural es uno de los pilares fundamentales de la Medicina Naturista, y se podría decir que no hay ejercicio de esta medicina sin las recomendaciones dietéticas. Estas recomendaciones tienen como objetivo el mantenernos sanos y de esta manera lograr mejorar los síntomas tan molestos que pueden presentarse a lo largo de la vida.
En este aspecto la alimentación tiene un importante rol, ya que “somos lo que comemos” y la predisposición genética a sufrir enfermedades puede modificarse a través de una comida más equilibrada, con el aporte suficiente de nutrientes como vitaminas y minerales, aminoácidos, oligoelementos, antioxidantes, etc. Al mismo tiempo que se fortalece el sistema inmunológico y aumenta nuestra energía vital.
Este tipo de alimentación se basa en la ingesta de alimentos reales, no procesados, libres de conservantes, colorantes, saborizantes, todos ellos provenientes del reino vegetal, como frutas verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos, etc. y en la exclusión de cualquier tipo de carne y productos lácteos. La Alimentación Natural no es sólo una forma de comer sino parte de una filosofía de vida que busca el equilibrio del hombre con la naturaleza aportando desde esa premisa grandes beneficios a nuestra salud.